Hacer el Camino de Santiago siempre había sido un sueño, una ilusión que estaba dentro de mi. Dios ha permitido que se haga realidad con los adolescentes y jóvenes de la RCC. Al comenzar el Camino le presenté mis intenciones al Señor: puse mi vida en sus manos para que Él actuara en ella conforme a su voluntad. Le pedí que mis pies fueran los de mi sobrina María, ya que ella no podía caminar debido a la lesión medular que la provocó un accidente de tráfico, y que pasara por la enfermedad de mi madre.

También llevaba en mi corazón a toda mi familia, y a todas las personas que me habían pedido oración.

A lo largo del camino he experimentado de una manera fuerte la presencia de Dios, su amor, y como Él ha hablado a mi corazón. Lo ha hecho a través de los distintos momentos que hemos vivido en las enseñanzas, adoración, Eucaristía, testimonios...a través de los hermanos, la oración y el Camino.

El Señor me he regalado un gozo y una alegría muy especial.

Te doy gracias Señor por la joven Sara que ha hecho el Camino con nosotros, porque en su silla de ruedas y con su dificultad de caminar he visto la presencia de mi sobrina en ella. Eso me ha emocionado en muchos momentos, y también me ha confirmado que María ha hecho el Camino con Nosotros.

Gracias por llegar a Santiago a Santiago el día de mi santo y por todo lo que me has regalado a lo largo de estos días.

Por todas las personas que han hecho posible y realizado este Camino.

JESÚS TE QUIERE Y CAMINA A NUESTRO LADO. AMÉN.

Marta Casado, Palencia
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10