|
Un reencuentro con Dios, he vuelto a
sentir que ME AMA, que soy su niña, que
soy preciosa a sus ojos! Y que he vuelto
a sentir que es mi guardián, mi dulce
pastor, nada me hará daño a su lado.
Eva María, 14 años.
Asturias.
Renovación de la confianza ¡En el poder de
la oración! ¡Aleluya!
Nuria Díaz, 19 años.
Madrid.
El encuentro con Cristo y la renovación del
amor que tengo en él.
Thalita de Souza, 19 años.
Madrid (Parla).
Darme cuenta de todo lo que me falta para
conocer a Jesús, pero que él me quiere así.
He tenido un encuentro con Él a través de
mis hermanos.
Laura.
Madrid (Alcalá).
Ha sido para mi fantástico.
Luís Campos Hernández.
Una prueba de que Jesús llena la vida de las
personas a todas las edades.
Isabel, 45 años.
Avilés (Asturias).
Un encuentro con Cristo y una gran
felicidad.
Sara Alonso Miranda, 17 años.
Asturias.
Me ha hecho redescubrir mi pequeñez y la
inmensa misericordia de Dios.
Teo, 29 años.
Jerez.
Una prueba más de que con Cristo se puede
superar cualquier barrera, y llegar a la
felicidad absoluta, porque siempre tiene un
regalo de amor.
Mª Cruz Granados Muñoz, 26 años.
Ocaña (Toledo).
Un nuevo encuentro con Jesús, he
experimentado su amor, me quiere y está a mi
lado, soy testigo de Esperanza.
Marta Casado.
Palencia.
Demasiada felicidad que proviene de un
Dios vivo que me AMA, y me quiere tal y
como soy. Gracias Jesús, quiero ser
Testigo de Esperanza
Cristina, 22 años.
Palencia.
Una renovación de la esperanza, un
recordatorio de que Dios puede todo, es
nuestra luz y debemos seguirle y ser sus
testigos en el mundo.
Mª Jesús Fraile, 25 años.
Palencia.
Un
año de cambio, de lo inseguro que
era a lo seguro que soy.
Jany, 26 años.
Una borrachera de espíritu Santo, el
Señor me ha llenado el depósito.
Nacho Barriuso, 16 años.
Avilés (Asturias).
Ha sido la experiencia única, ha sido
una sanción de muchos de mis problemas.
Marta, 16 años.
Asturias (Avilés).
La mejor experiencia de mi vida y la
respuesta a mis preguntas.
Lorena, 18 años.
Asturias.
Un trabajar con mis hermanos, ayudando a
jóvenes, acompañando a adolescentes;
única y exclusivamente para alabanza y
gloria de Dios, porque yo soy testigo de
esperanza.
Pitu, 28 años.
Alcorcón (Madrid).
He descubierto la respuesta a algunas
preguntas que me reconcomían y Jesús me
ha vuelto a recordar que es mi mejor
amigo.
María, 15 años.
Asturias.
Un recuerdo, para decirme que Dios me
quiere a pesar de mis errores y que en
su palabra y constancia no moriré.
Pablo, 26 años.
Valencia.
Una nueva confirmación de la entrega
total que Jesús quiere de mi, ¡Gloria a
Dios!
Rebeca, 18 años.
Valencia.
Una renovación de mi cuerpo, de mi alma
y de mi fe y amor a Cristo. Bendito sea
Dios. Gloria.
Michu (18 años).
Asturias.
|